Lees francés pero no lo oyes: cuántas palabras y de qué tipo

Una lectora con un libro mientras dos personas conversan, y el sonido le llega en ondas de color

Un hispanohablante lee Le Monde mucho antes de entender una película francesa. Esa distancia entre lo escrito y lo hablado es mayor en francés que en casi cualquier lengua, y define cuántas palabras necesitas de verdad.

La lectura te sale casi gratis

Las dos lenguas vienen del latín y comparten la mayor parte del vocabulario culto y buena parte del cotidiano: possible, difficile, national, université, gouvernement, animal, table. Las correspondencias son regulares: -ción da -tion, -dad da -té, -ez da -esse. Eso te adelanta años en lectura.

No te adelanta nada al escuchar. En español lo escrito y lo dicho casi coinciden; en francés son dos sistemas. Parle, parles, parlent son una sola pronunciación y tres grafías. Vert, verre, vers, ver son un sonido y cuatro palabras.

La liaison borra las fronteras entre palabras

El francés encadena: les amis suena «lezami», vous avez suena «vuzavé», il y a suena «ilya». Para un oído hispanohablante la frase llega como un bloque continuo, sin costuras.

La consecuencia es concreta: puedes conocer amis y no reconocerlo dentro de les amis, porque lo aprendiste aislado y llega pegado a otra cosa. Por eso las tarjetas de una sola palabra rinden menos en francés. Guarda grupos: il y a, on y va, je n'ai pas, qu'est-ce que c'est.

¿Cuántas palabras cubren cuánto francés?

Los lingüistas miden el vocabulario en cobertura de texto: la proporción de palabras que reconoces. Los recuentos de Paul Nation dan valores estables, y se aplican al francés igual que al inglés.

Familias de palabrasCobertura del hablaQué permite
1.00085 %Intercambios sencillos sobre temas familiares
3.00095 %Prensa con soltura, cine con subtítulos en francés
6.000 a 7.00098 %Radio, cine sin subtítulos, una mesa con varios franceses

El último escalón es el que casi nadie calcula bien. Cuando hay varias personas hablando desaparecen todas las ayudas: nadie repite, nadie baja el ritmo, no hay subtítulos. Ahí la diferencia entre el 95 % y el 98 % deja de ser una cifra y se convierte en participar o asentir.

¿Dónde se paga la factura?

  • El género que no coincide. La sangre es le sang, el mar es la mer. Son cientos de desajustes y cada uno hay que memorizarlo con el artículo pegado.
  • Las vocales nasales. Vin, vent, vont son tres palabras que el oído hispanohablante recibe como una. Sin esa distinción, tres entradas de tu vocabulario colapsan en una.
  • Los falsos amigos. Embrasser no es abrazar, quitter no es quitar, attendre es esperar, rester es quedarse, large es ancho.

Dos vocabularios que hay que hacer crecer juntos

Como la lectura avanza sola, la tentación es seguir leyendo. Al cabo de un año tienes un vocabulario escrito de tres mil palabras y un vocabulario oral de mil, y sigues sin entender una serie.

La corrección es barata si se aplica desde el principio: cada palabra entra con su sonido, no solo con su grafía. Añadir el audio después equivale a aprender las mismas palabras dos veces.

Qué 6.000 palabras, y en qué orden

La curva de frecuencia del francés es muy pronunciada. Être, avoir, faire, aller, dire, pouvoir aparecen por todas partes, mientras que la inmensa mayoría de las entradas del diccionario casi nunca sale. Mil palabras bien elegidas rinden más que tres mil recogidas sin criterio.

Para un hispanohablante hay además una segunda criba. Los cognatos transparentes como possible o national no necesitan repaso: aciertas a la primera y vas a seguir acertando. Cada uno que metes en el mazo ocupa el sitio de una palabra difícil. El esfuerzo debe ir a los falsos amigos, a las palabras que el español no cubre y a los verbos frecuentes.

Los verbos pesan más que los sustantivos

Un turista con cincuenta sustantivos señala cosas. Con quince verbos frecuentes se maneja, porque el mismo verbo reaparece en todas las situaciones. Vouloir, pouvoir, devoir, savoir, falloir: cinco verbos irregulares que sostienen la mitad de las frases del día a día.

El problema es que cada uno genera decenas de formas. Hacer una tarjeta por forma conjugada vuelve el mazo ingobernable en un mes. Redúcelo a lo que de verdad se oye: presente, passé composé y el futuro con aller. El imperfecto entra después, y el subjuntivo solo con los veinte verbos donde aparece a diario.

¿Cuánto se tarda en llegar a 6.000 palabras en francés?

Treinta palabras al día parecen mejores durante dos semanas. A las dos semanas los repasos se acumulan, la sesión se alarga y acabas dejándolo. Cada palabra que añades hoy compra repasos para los próximos meses, y ese coste escondido es el que hunde los planes ambiciosos.

El ritmo

Diez palabras al día, cinco minutos más los repasos que generan, te ponen por encima de las mil en menos de cuatro meses y en tres mil dentro del año. El cuello de botella nunca es aprender, es olvidar, y ahí entra la repetición espaciada.

Fuentes

Aprende las 6.000 palabras más frecuentes del francés con audio, 5 minutos al día.

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